LOS MINISTERIOS PÚBLICOS
Para todas aquellas personas que no sepan con qué trabajo yo a diario, les diré que trabajo en un despacho de abogados, y día tras día me las tengo que ver con los Juzgados, principalmente con los Juzgados de Instrucción. ¿Sabían ustedes que el Ministerio de Justicia tiene la obligación de utilizar todos los últimos medios, veáse Internet, etc... para hacer llegar toda la documentación a sus usuarios? Pues posiblemente no lo supiesen, porque la realidad es bien distinta. El medio más desarrollado que utilizan en el Ministerio de Justicia es el fax. Es muy triste entrar en un Juzgado y ver montones de carpetas y documentación encima de las mesas de los funcionarios. Fíjense por donde, hoy he preferido ponerme de su parte, y ¿por qué?, porque el Sr. Bendeta ha decidido hablar del famoso cafelito y del periódico de los funcionarios.
Cierto es, que como en todos lados, hay gente para todo. Hay algunos funcionarios que nunca están, ya sea porque están de baja, o porque se están tomando el café, pero también hay mucha gente que lo que hace es TRABAJAR. Y lo digo en mayúsculas porque yo veo esa cantidad de papeleo encima de sus mesas, y ya me entra un agobio importante. Me gustaría, que ahora que tenemos nuevo Ministro, tomase en consideración todo lo que estoy diciendo aquí, aunque lo veo realmente difícil, ya que al final nos van a recortar hasta el alma. Pero como ya les digo, hay un artículo que pone como condición indispensable poner todos los medios telemáticos al servicio del usuario del Ministerio de Justicia. Que cambien esos ordenadores que están obsoletos, pongan Internet para que se puedan enviar, tanto providencias como diligencias, mediante correo electrónico. El fax realmente es un medio a extinguir, pero parece que nuestro Gobierno no se fija en esas minucias.
Es mejor fijarnos en quedar bien ante Europa, que poner a disposición del español, todos los medios para que pueda trabajar con más comodidad. Y aquellos señores, tipo el Sr. Bendeta, que meten a todo el mundo en el mismo saco, dense cuenta que no todo el mundo es igual. Ya le digo, que yo trabajando con ellos, me los encontrado vagos y trabajadores. Pero eso ocurre en todas partes, incluidas las empresas privadas.
También he de decirles que yo he trabajado en un hospital. Los médicos y las enfermeras, señores míos, no siempre se tocan las narices. Aunque si les puedo decir que el trabajo en un hospital, no es igual que el que se realiza en una residencia de ancianos privada, donde acabas con fuertes dolores de espalda a diario. Lo digo por propia experiencia. En los hospitales, tenemos la suerte de que existen celadores. Pero las enfermeras hacen su trabajo, al igual que los médicos. Y en urgencias no les quiero ni contar, ya que a veces se encuentran colapsadas.
Simplemente piensen, en la vida hay gente para todo. Vagos, currantes, medio vagos y medio currantes.
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